Tengo mala memoria, con frecuencia no recuerdo lo que acabé de hacer hace unos pocos minutos, a veces pierdo el hilo de una conversación por distraerme en sueños o pensamientos inútiles, lo cual me ha provocado una cantidad de situaciones incómodas porque mis amigos tienen que repetirme las cosas que ya me han dicho anteriormente... que pena!, pero sin querer disculpar mi falta de atención permanente, esto sólo puede evidenciar mi carácter soñador y romántico.
Esos vagos e inútiles pensamientos que rondan mi mente mientras mi interlocutor habla bla bla bla bla, son los que escribiré desde hoy aquí, pues si han hecho parte de mi toda la vida valdrá la pena dejarlos escritos en alguna parte.
Sean testigos entonces de mi más intimo y vanal secreto, resultado de mi elevadez y distracción.