12 abr 2015

Llegando a casa

Después de haber dado tantas vueltas, de tantas maneras, en todas las direcciones, tratando de encontrar el camino de salida me di cuenta que el lugar al que siempre quise ir, donde quería estar, al que quise escapar, donde quise huir... siempre estuvo aquí.  No me fui, solo cerré los ojos y dejé de verlo.

Después de todo, no era una dirección lo que necesitaba, era solo mirar de nuevo, como antes, con la atención de antes.

Tiempo perdido? No lo sé... y ya para qué preguntárselo, y para que mirar atrás a arrepentirse, ni para que mirar adelante, solo estoy aquí sola, como llegando a casa nuevamente, encontrándome a mi ahí mismo, donde siempre he estado.  Después de tantas horas así ya empieza a disminuir el dolor y la tranquilidad de la soledad llega nuevamente, de repente entonces quiero seguir así, sin que nadie interrumpa este momento, que este momento mismo transcurra sin más.  Para que transitar ya por caminos inciertos que no llevan a ninguna parte, la mejor aventura es estar aquí y descubrirme a mi misma, hay tanto por dentro, queda aún tanto, después de todas las pérdidas, después de haberlo entregado casi todo inútilmente, después de haber apostado tanto, me he dado cuenta que después de tanto derroche aún queda tanto.

Como me llena saber que finalmente y como siempre ha pasado muchas veces no quiero ser de otra manera, si vuelvo a vivir quiero volver a ser la que soy, con todo y el dolor que he sentido, porque no me ha pasado por un lado el llanto y cada lágrima ha sido el pago por comprender mi paso por esta vida, tal vez algunos vengan a vivir la vida, yo no sé que tanto la he vivido, pero si la he comprendido, mi paso por este mundo ha sido totalmente conciente, y no sé si eso sirva de algo pero a mi me gusta y con eso me es suficiente.

Quiero seguir sola aquí, mirando dentro de mi, sacando tantas cosas que aún encuentro con sorpresa, llenando un vacío que pensé que era muy grande y que en realidad no existió, alguien me hizo creer que lo creó.