31 ago 2013
Aqui te quedarás
Cientos de cuerpos mutilados sangrando, rostros desfigurados, madres que se deshacen con su lágrimas en las tumbas de sus hijos, niños sin sonrisa, miradas perdidas y aterrorizadas, corazones rotos, sentimientos destrozados, humillaciones, todos en medio de una gran nube de arena, no hay paisajes, hay escombros, no hay alegría, hay dolor, no hay amor, hay desilución.
Los he visto a todos y he visto los rostros de los verdugos, caras que peligrosamente te sonríen, manos que se ofrecen a ti, palabras amables y convincentes, miradas tiernas venenosas, todos pasan sobre el dolor, ninguno se castiga, siguen con pasos firmes y la gente los aclama, nadie mira el suelo por donde caminan, nadie se fija en el dolor que dejaron tras ellos. Solo gritos y euforia, alabanzas, son grandes y la gente se ha deslumbrado con su brillo y no pueden mirar todo el horror.
Allí en medio estoy yo, con mi corazón hecho pedazos, mis pies están helados y mis manos tiemblan, mi corazón late fuerte y rápidamente, tengo náuseas, tal vez me levante a vomitar, tal vez me levante a apagar esa luz brillante que pega fuerte en mis ojos y me duelen, y tu pasas en tu macabro desfile con los grandes, los maestros, los invulnerables, como demonios indestructibles, pasas sobre mi y te sonríes cuando vez que me arrastro de dolor.
Me arrastraré hasta donde ya no vea la luz de su desfile, hasta donde vuelva la oscuridad, hasta donde la euforia de las multitudes no se escuche, donde ya no pueda distinguir tu voz, llegaré hasta allí con mis últimos alientos tal vez, pero para que más desearía yo que sirvan mis últimos alientos si no es para alejarme de ahí, de tu escenario, allí te quedarás, con los grandes, con los verdugos que gozarán por siempre seguir caminando sobre el dolor. Yo me alejaré, lenta y silenciosamente, aquí te quedarás, para siempre.
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